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miércoles, 13 de marzo de 2013

Los corrales de comedia, primeros teatros españoles.


Antes de finales del siglo XVI no había edificios dedicados al teatro. Representaciones de comedias se daban en el patio de casas o posadas. Un escenario improvisado estaba dispuesto en el fondo del patio. Los tres lados restantes servían de galerías para el público más pudiente. Los otros espectadores veían el espectáculo de pie, en el patio a cielo abierto. Esta estructura se conservó en los teatros permanentes construidos a partir de los finales del siglo XVI, llamados corrales de comedias. Ellos utilizaban el espacio cerrado, rectangular y descubierto del patio central de una manzana de casas.
  • El escenario estaba instalado en un extremo del patio, contra la pared de la casa del fondo.
  • Frente al escenario estaba el patio descubierto, al final del cual se sentaban los llamados mosqueteros.
  • Los balcones y las ventanas de las casas contiguas formaban los aposentos reservados para las personas nobles, fueran hombres o mujeres.
  • En la cazuela un  palco frente al escenario, se encontraban las mujeres de clase media que estaban separadas de los hombres. Encima de la cazuela de los corrales madrileños estaban los aposentos o palcos de los concejales del Ayuntamiento de Madrid y otras autoridades, como el Presidente del Consejo de Castilla. En el piso más alto estaban los desvanes, aposentos muy pequeños, entre los que se encontraba la tertulia de los religiosos y una segunda cazuela.
El escenario y las gradas laterales estaban protegidos por un tejadillo voladizo. Un toldo de tela permitía techar el corral para resguardar del sol el público del patio y evitaba que hubiese zonas iluminadas y otras en penumbra, tanto en el tablado como en el patio. Probablemente favorecía también la acústica del recinto, evitando que se perdiera la voz de los actores.


En 1579, el Corral de la Cruz fue el primer teatro permanente construido en Madrid según este modelo para las cofradias. Estas instituciones de beneficencia pública obtenían sus fondos de las representaciones teatrales y de la explotación de los corrales.
El número de corrales de comedias aumentó rápidamente después de 1600, respondiendo al entusiasmo del público para esta nueva forma de espectáculo. Actualmente el corral de comedias más antiguo que se conserva (aunque solo parcialmente) es el Corral de Comedias de Alcalá, siendo el único completo el de Almagro, donde se celebra anualmente el Festival Internacional de Teatro Clásico.


Corral de Comedia de Alcalá.




















martes, 5 de marzo de 2013

Corral de Comedias de Almagro.


El Corral de Comedias de Almagro se sitúa en la Plaza Mayor de esta población Manchega.
Declarado Monumento Nacional el 4 de marzo de 1955, mantiene la estructura original de los Corrales de Comedias del s. XVII y es el único completo de esa época, probablemente porque siempre continuó con el uso continuado de mesón.
Hoy por hoy constituye el único ejemplo de teatro íntegramente conservado en el mundo de los correspondientes a esta tipología de teatro; que se dio tanto en la España del XVII como en la Inglaterra de la época (Teatro Isabelino; véanse segunda y tercera entradas de este blog ).
A raíz de la Popularidad del Festival de Teatro Clásico de Almagro y del Corral de Comedias, desde 1994 y en nueva sede se encuentra en Almagro el Museo Nacional del Teatro, con la historia y evolución del teatro en España.

Estructura


Se trata de un patio rodeado de 54 pies rectos de madera de color almagre (arcilla rojiza que da nombre a la población de Almagro). Estas apoyan sobre basas de piedra para proteger a éstos de la humedad. Posee dos pisos con aposentos y ganchos para colocar el toldo que protegía a los espectadores en las horas de sol; así como los de las velas o candiles de aceite. En el patio hay un pozo situado a la entrada donde debía estar la alojería para surtir de refresco a los espectadores.

Entre la puerta de la calle y el patio se encuentra un zaguán empedrado, como lo está toda la planta, de pequeños cantos rodados, luciendo el del zaguán la Cruz de Calatrava. En él había instalado un mesón que funcionaba regularmente hubiera o no representación. En su parte izquierda hubo un fuego manchego y en una de sus pajeras apareció la baraja fechada en 1725. Desde el mismo se abría una cancela de madera que comunicaba directamente con el patio.
En los dos laterales se completaban con estrados o gradas que eran ocupados por comerciantes, militares, funcionarios, gente de un nivel social más elevado que en el resto del patio que sólo podía ser ocupado por gente llana y al que se llamaría Patio de los Mosqueteros. "...concurren en ellos con su capa, espada y daga y todos se llaman caballeros, hasta los zapateros, y éstos son los que deciden si la comedia es buena o mala; y a causa de que la silban o aplauden, son llamados Mosqueteros, de suerte que la fama y opinión de estos poetas depende dellos..."
Los aposentos privados estaba situados en los laterales del escenario y se alquilaban sólo a familias nobles, por un periodo determinado de tiempo. Las tupidas celosías permitían ver sin ser vistos. Poseían accesos independientes del resto del edificio para mantener el anonimato de sus ocupantes.
La cazuela era el lugar desde donde veían la representación las mujeres. Así lo exigía la estricta moral de aquella época. Estaba situado enfrente del escenario, en la primera planta del edificio. Los accesos eran independientes del patio y corredores, y comunicaban con la entrada mediante una o varias escaleras. El corredor situado encima de la cazuela lo ocupaban habitualmente las instituciones, tanto civiles como eclesiásticas.
Los corredores laterales estaban entre la cazuela y los aposentos privados. Se dividían en estancias que se alquilaban a familias. Son los antecedentes del palco.
El escenario, el lugar donde se representaba, está situado en la parte opuesta de la entrada y detrás se encuentran los camerinos. La pared del fondo cuenta en su parte superior con un corredor de tres balcones de barandilla que asoman a la escena, y en el lado derecho la puerta de acceso a los cómicos. Bajo el entarimado está el foso, donde se alojaba la compañía con todos sus enseres.
El recinto cuenta con un aforo de unas trescientas personas.



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